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Entrevista realizada por el programa "Filosofía y Rock" a Rocambole (Ricardo Cohen)
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Elizabet Vega Gron: Rocambole es un personaje literario entre un aventurero y un ladrón gentilhombre creado por el prolífico escritor del siglo 19 Pierre Alexis Ponson du Terrail, representa la transición entre un héroe de folletín y un moderno héroe de novela al mejor estilo de Emilio Salgari. Rocambole era un personaje, un malandrín vinculado a lo malvado que luego de sufrir las injusticias de la prisión se vuelve un héroe positivo, justiciero, qué firmaba cada aventura con una sota de corazones. De ahí la palabra rocambolesco para designar lo sorprendente, aquello que es extraordinario. Rocambole fue tomado como personaje por diversos autores literarios posteriores, y por la cinematografía, sobre todo mexicana. Esta presentación bien podría ser la presentación de la obra literaria del autor que inventó al personaje, pero le cuento a la audiencia que hoy vamos a hablar de un artista que parece inventado por el personaje. Es un artista sublime cuyas obras podrían adornar las galerías de arte más renombradas, pero que merced a su asociación con la banda de rock más popular del país, su obra no sólo adorna las paredes de las habitaciones de las más diversas personas, sino que la encontramos en murales, paredones y callejones en los barrios más populares de todo nuestro país y también en las pieles, en una corporeidad de la obra. Es un destino inesperado, rocambolesco, para un artista de culto, que da sentido a toda una obra de los redonditos de ricota. Es decir, que sería muy distinto el destino seguramente de los redondos, más difícil de entender, sin la obra de este maestro, Rocambole.

Rocambole: Bueno, bueno, que introducción!. No sé cómo ponerme!

Elizabet Vega Gron: Para hacer un poco una solución de continuidad con esta introducción me gustaría preguntarte si ¿te inspiraste en esta figura casi carnavalesca, de un aventurero que se codea con los poderosos, pero qué puede hacer justicia para los demás, o en los significados posteriores, para tu seudónimo?

Rocambole: Bueno en un principio muchas gracias por los elogios que son un tanto inmerecidos. En realidad tuve la suerte de trabajar con gente muy talentosa cómo fueron los músicos de Patricio Rey y sus redonditos de ricota, buenazo quede colgado en la estela de toda la obra que se hizo en la música alrededor de, bueno, ese grupo fantástico que supo existir y que ya terminó hace unos cuantos años. Pero bueno, en cuanto a la idea de haber elegido el seudónimo o nombre de guerra, como decimos a veces de Rocambole, se debió fundamentalmente a que cuando yo era chico mi nutria con la biblioteca de mi padre, qué son fanático de la editorial Thor, que era una editorial Argentina que alrededor de los años 30 editó todos los folletines de aventura que había en el mundo creo, y entre ellos estaban los 40 tomos de las hazañas de Rocambole. Que superar cuando era niño. Y bueno más tarde vi que a Rocambole también lo mencionaban autores argentinos como Roberto Arlt, como González Tuñón, incluso hasta el mismo Borges lo nombra en alguno de sus cuentos. Y me pareció que bueno, como la mayoría de los dibujantes que yo conocía usaban algún seudónimo, el primero que se me vino a la cabeza era el nombre de Rocambole que yo había leído de niño, y además porque sonaba un poco a rock and roll. Así que bueno esa es la historia.

Elizabet Vega Gron: Y Rocambole, es un héroe que transita con tranquilidad tanto oscuros callejones como los salones de la alta alcurnia, tenía esta facilidad; y tu obra también pivotea entre el culto y el folletín, y va cobrando sentidos, como ¿inesperados?, o también van dotando de sentidos ¿inesperados? por así decirlo. Y asociado a la obra artística, en este caso musical, de otro personaje, también rocambolesco, como Patricio Rey; ¿pensaste alguna vez que tu obra asociada a la música, podía dar expresión estética a barrio monoblocks, dónde viven clases sociales tan desangeladas, y tan lejanas entre sí, como puede ser un barrio pobre en Trelew, en Chubut, y qué sé yo, Wilde, en la provincia de Buenos Aires?.

Rocambole: Bueno yo la verdad en ningún momento, ni aún en mis sueños más delirantes supuse que los trabajos que yo hacía iban a tener esa derivación, iban a hacer así queridos, consumidos por una gran cantidad de gente; y en general tenía que ver más con los arrabales y los suburbios que con el arte plástico tradicional de 4 manzanas del centro. De todas maneras yo me inicié al arte gráfico y el dibujo más bien leyendo y copiando historietas, o sea que mis fuentes han sido casi siempre las de el arte popular. Más tarde si más tarde sí súper estudiar concurrir a la universidad nacional de la plata, a la facultad de Bellas Artes, y bueno ahí un poco qué me pulí para adquirir un poco de discurso, como decíamos en la facultad, que más bien lo que nos daban los estudios, sobre todo los estudios de universidades, era que nos daban abundante discurso como para poder justificar aquello que quisiéramos.

Andrea Cuellar Camarena: ¿Cómo fue la fundación de la Cofradía de la Flor Solar en el marco de la dictadura? Podrías profundizar un poco eso?

Rocambole: En realidad de la Cofradía de la Flor Solar fue un grupo de estudiantes de Bellas Artes entre los cuales yo me incluía, qué en razón de un golpe militar (allá por el año 66, el golpe militar del General Onganía) se les hizo un poco difícil –por el hecho de participar de los centros estudiantiles– la estadía en la facultad. Entonces organizamos una especie de deserción en masa con nuestro compañeros, y alquilamos una casa antigua. Y pretendíamos hacerle la competencia a la universidad, queríamos crear una universidad paralela. Y bueno de todas esas ideas, así bastante locas, quedó digamos más bien un grupo musical que fue de los primeros del rock nacional, de los primeros en cantar rock en castellano, con letras propias, con temas propios; más o menos en la época de la famosa cueva de la calle Pueyrredón en Buenos Aires; de los primeros temas tocados por los Gatos, de Tanguito, de Manual, de Moris. Bueno la Cofradía fue contemporánea de esos grupos; y también en la ciudad de La Plata puso el primer mojón del rock nacional cantado en castellano.

Pablo Rizzi: En esos comienzos, uno se imagina La Cofradía como un grupo de artistas donde todos viven comunitariamente o se ayudan; unos hace música, otros hacen la parte gráfica o toda la promoción… ¿Cómo era la mecánica del laburo? ¿Cuánto tiempo antes se encargaba un trabajo? ¿Escuchabas los temas, los conocías, los hablabas con la banda?

Rocambole: bueno la Cofradía en una comunidad básicamente, porque nosotros ya trabajamos dentro de ésta facultad en la universidad como una agrupación, una agrupación estudiantil, entonces estábamos acostumbrados a ese trabajo comunitario que se hace en los grupos de base, así estudiantiles. Entonces bueno, alquilamos una casa, empezamos a trabajar, hacíamos artesanías, publicidad, etcétera. Y todo lo recaudado iba a parar a una caja común donde se solventaban todos los gastos. Nadie tenía dinero propio y este... Y bueno nos dimos cuenta que eso era una absoluta comunidad y para colmo trabajamos en relación con otras comunidades, por ejemplo en Uruguay existía una comunidad que se llamaba la comunidad del Sur; había otras en Rosario. Entonces planteabamos una idea de hermandad, de convivencia comunitaria, de ideas afines. En un momento dado allá por los años 67 nos dimos cuenta que ya en el mundo había un nombre para eso. Vimos algunas revistas que llegaban aquí a la Argentina. Y un buen día dijimos "miren lo que somos!" (llegó uno con una revista "Panorama" que era una revista de la época) "somos hippies", porque había un artículo que hablaba de los primeros hippies que había, en el verano del amor en San Francisco, en California. Osea que estábamos participando casi de un movimiento mundial sin darnos cuenta.

Elizabet Vega Gron: Tu obra se hizo famosa como pocas obras de artistas, muchos de ellos, incluso, vieron valuadas sus obras luego de fallecer y fueron aclamados por otras generaciones, en cambio la tuya, es venerada a niveles de culto por más de una generación. Y vos éso, podés vivirlo contemporáneamente. Quiero preguntarte ¿Qué reflexiones te motiva ésa conciencia del conocimiento de tu obra, de generación en generación? Y también, si es tan valorada en términos populares cómo lo es, si ¿Te sentís igual de valorado por tus pares artistas, o por los medios "especializados" que hacen las críticas culturales o artísticas?

Rocambole: Bueno, yo ya dije que me inicié al arte plástico a través de las historietas, y que eso me marcó bastante acerca del concepto que yo podía llegar a tener de lo que podía ser una obra de arte visual. Para mí una obra de arte visual lo es realmente -es un punto de vista personal- para mí es valorable únicamente cuando es reproducida, o sea cuando se reproduce en cantidad. Nunca fue para mí ese ideal... la obra única colgada en una galería o en un museo. Para mí adquiere carácter de obra de arte aquello que se reproduce y que es valorado por mucha gente. Aquello que transita entonces yo a no tener de repente demasiada consideración por el arte culto, el arte académico, tampoco el circuito del arte me considera. Ni yo lo considero demasiado, ni el circuito del arte me considera a mí. O sea no estoy dentro de toda la cuestión que mueve el arte, el circuito artístico, el mundo del arte. No hay críticos que hablen de mi trabajo ni nada por el estilo, a lo sumo puede llegar a haber algún trabajo de investigación que puede llevar a cabo un alumno de alguna materia universitaria que a lo mejor se le ocurre usarme como tema para una tesis o algo así. Pero del considerado mundo del arte no creo que haya reparado demasiado.

Elizabet Vega Gron: Preguntarte sobre todo haciendo un puente con ésta respuesta, a este contexto, en que el mundo está pegando un viraje sobre sí mismo, en medio de una pandemia, que se empieza a interpelar sobre su modo de producción, sobre las formas en las que el mundo gira y subsiste, que empieza abrir tantos interrogantes me pregunto; ¿Qué relación se establece entre el arte y el pensamiento? ¿Cómo ves el rol del arte? o si hay algún tipo de contribución que vos veas que se vislumbre, o algún cambio al estilo del arte de los períodos de los que hablábamos, de posguerras, en que el arte, tenían un rol de denuncia en ese momento también, tal vez en relación a las condiciones ambientales, o sobre la conciencia de la vida común?

Rocambole: Lo que pasa es que el concepto de arte, varía constantemente a través de las épocas, ¿No es cierto? Lo que yo considero como arte, para mí, es aquello que nos hace vivir, y nos diferencia un poco de la mayoría de las especies que pueblan el planeta tierra. El único animal que produce a lo mejor algo, que a lo mejor pueda ser inútil, es el hombre. La mayoría de las formas de vida son un poco más racionales, buscan siempre su supervivencia, su comida, su abrigo, etcétera. La raza humana, más allá de eso también, lo ha hecho a lo largo de la historia, ha encontrado también en lo simbólico una especie de alimento. Entonces ha producido algo qué llamamos así entre comillas: "arte" que tiene muchísimas explicaciones y nunca hay un acuerdo al respecto. Pero que bueno, no podemos negar su existencia en ese sentido. Yo creo que eso que llamamos arte, ha luchado muchas veces por su autonomía, y otras veces ha sido devorado, digamos, por las circunstancias más prácticas, que vendrían a ser, la del mercado. Las circunstancias en las cuales estamos envueltos en un sistema capitalista, etcétera. Yo creo que mucho de lo que se llama el arte actual, el mundo del arte, es parte más bien de una sección del capitalismo, en el cuál, se utilizan ciertos valores simbólicos como moneda. Entonces ahí ocurre el hecho de la hipervaloración de algunos fetiches, como pueden ser algunas obras únicas con precios tremendos, incluso de obras del pasado hechas por artistas que murieron en la pobreza. Entonces, bueno, a la obra le ocurre muchas veces lo que le ocurre a todas las cosas en este mundo: que el capitalismo puede apoderarse de eso como para transformarlo en un artículo, un objeto de venta más. En ese sentido, yo no me he metido dentro de esa gestión, incluso, yo he esquivado el copyright, o sea, a mí no me interesa tener derechos sobre las cosas que hago, derechos de autor; con esto, he tenido mucha discusión con los músicos también, porque los músicos siempre digamos, son bastante celosos de sus derechos de autor y lógicamente, eso les ha permitido sobrevivir. Pero en el caso de las artes plásticas, yo creo que los pintores y los dibujantes estamos tan acostumbrados a que lo nuestro no se ha valorado de manera que podamos ganar dinero con ello, que no tenemos tanto cuidado con el hecho de los derechos. A mí me parece un honor que alguien copie mis trabajos, los reproduzca incluso; hasta lo agradezco, porque considero que me hace a veces como una especie de exposición gratuita. Y a quién le produce tanto amor un trabajo mío cómo para poder tatuarselo en el cuerpo o dibujarlo, pintarlo en una bandera o en una pared, eso me llena de emoción, me siento como emocionado con eso. Así que en eso no tengo el mismo criterio que se tiene en relación acerca del trabajo artístico, que pueda formar parte como de un objeto valorable, un objeto de cambio, algo con el cual pueda ganarse abundante dinero.

Pablo Rizzi: De todas las tapas, de todo tus trabajos con los redonditos de ricota, ¿Cuál es tu preferido?

Rocambole: Mi preferido siempre ha sido el último. Eso te lo va a decir cualquier realizador. El preferido es el último trabajo que uno hace. Porque uno piensa que a lo largo del tiempo uno va aprendiendo y cree que va haciendo las cosas cada vez mejor, entonces siempre cualquier realizador te va a decir "bueno, mi mejor trabajo es el que hice ayer". Creo que puedo decirte es qué trabajo me ha dado una devolución mayor, o con el cual me han valorado más, algo así. Y bueno, sin duda los trabajos que hice para el segundo disco de los redondos, Oktubre.

Elizabet Vega Gron: Cómo ves esta diferencia que se marca ahora, con las épocas donde, tal vez, la obra de Patricio Rey y sus redonditos de ricota, era una solución de continuidad, una obra completa, una especie de obra conceptual, en la que todo tenía que ver con todo: las canciones con las historias que narraban quienes escribían, en general Indio, disfrazándose de alguno de sus seudónimos, en la introducción que realizaba las canciones, el propio arte de tapa del disco, las entradas cuando después íbamos a los recitales y adquiríamos las entradas que eran un valor ya en sí mismo (que las tengo todas guardadas ahí, en un cuadrito, por el arte también en sí mismo. Que éso era un poco, lo que uno salía a buscar, para comprarlo, para atesorarlo). Eso en este momento, no se está realizando mucho, ¿Cómo ves todo ese cambio en relación a lo que es la obra ahora, en este momento, en relación al rock?

Rocambole: En relación al rock y a tantas otras cosas. Obviamente que estoy asistiendo a un mundo en el que se está reemplazando lo tangible por lo virtual. Entonces esta aceleración, producto de las nuevas tecnologías, esta haciendo desaparecer los objetos. O sea, nos están robando los libros, ya nos robaron los discos, nos van a robar todo lo que podamos tocar y atesorar, como vos decís. Entonces, vamos a un nuevo mundo en donde los símbolos estarán colgados de una nube espacial sintética, y los podremos ver a través de pantallas, todo a través de pantallas.

Elizabet Vega Gron: … Subidos a ésa nave que ya el "Último bondi" decía, desde CyberSiberia. ¿Qué estás haciendo ahora en la actualidad? sabemos que te encerrás en tu taller y que estás a full trabajando, trabajaste en tus postales, en tu libro. ¿Dónde te pueden contactar para adquirir esto y todo lo demás, la colección de remeras, Luzbelitas, etc?

Rocambole: Estoy trabajando abundantemente incluso aprovechando esta reclusión obligada. Y de todas maneras yo nunca he sido muy sociable y lo que más me gustó es estar encerrado en mi taller dibujando, leyendo, trabajando. Así que me he encontrado con esta cuarentena producto de la pandemia, con que tenía muchas ideas, muchos bocetos guardados que no había podido desarollar por falta de tiempo, entonces me encuentro dándole forma a todas esas cosas...

Elizabet Vega Gron: ...Incorporaste mucha visión de género también en las últimos dibujos ¿Hay algún viraje reconocido en ésa cuestión, en relación al gran movimiento de mujeres y la cuestión del arte en ese sentido?

Rocambole: Bueno, yo soy humano y un humano pensante, y que estoy incluido en un mundo que esta bombardeado por toda clase de informaciones, de movimientos, de situaciones; y lógicamente me veo influenciado por el paisaje mediático que nos rodea. Entonces, probablemente todas esas fuerzas que nos bombardean, me bombardean a mi también. Entonces en algunos casos, algunos trabajos que hago pueden resultar un reflejo de tal expresión. En todo caso no lo racionalizo demasiado, porque yo tiendo racionalizar después que hago las cosas. Hago algo y digo "ah, esto debe ser para esto y puede funcionar con esto, y debe haber venido por aquel lado". Te digo más, cuando pienso un cuadro generalmente el nombre del cuadro es lo último. Entonces sí sé que estoy haciendo cosas que por ahí son el reflejo de muchas situaciones, sobre todo por ejemplo, está gran situación, inédita, que se ha dado, que de repente el mundo entero esté aterrado con una crisis tan grande que puede afectar absolutamente su condición humana por el hecho de que estamos tan acostumbrados a que la ciencia nos podía proteger de todo, el ser humano había llegado a muchos lugares inéditos en toda su tecnología, su poder, y nos vemos ahora temblando ante una cosa microscópica que ni siquiera es un ser vivo.

Andrea Cuellar Camarena: ¿Qué sentís vos cuando ves tus dibujos, tus imágenes en una pared, en un barrio, en una remera, qué sentís vos como artista?

Rocambole: Bueno claro lógicamente que al principio cuando empecé a verlo reproducidos mi trabajo con la gente y vi que había un amor de la gente en ellos que los reproducían porque lo querían, se los pintaban en remeras mucho antes que hiciéramos nosotros mismos remeras con esos dibujos, bueno en principio siento el masaje para el ego que puede sucederle a alguien que ve que reproducen su trabajo, que alguien quiere su trabajo a tal punto, una satisfacción. Pero además también en algún momento he sentido como una especie de pavor, porque, por ejemplo, la primera vez que un chico a la salida de un recital se sacó la remera y me mostró que tenía la espalda totalmente tatuada con un dibujo mío, ahí sentí una especie de miedo mezclado con esa sensación satisfactoria de ego realizado, no? Pero bueno, son sensaciones encontradas las que uno siente.

Producción General de Filosofía y Rock: Daniel Luna

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