Según el Indec, en 2018, las canastas de indigencia y de pobreza subieron un 53,5 y 52,9%, respectivamente. La canasta básica alimentaria, en diciembre, subió 0,7 %, respecto a noviembre 2018, mientras que la canasta básica total que mide pobreza avanzó 1,1. Mientras tanto, la variación del índice de precios general, se ubicó en el 2,6%.
La suba de precios que componen la canasta básica y alimentaria se explica en primer lugar por el desempeño de alimentos y bebidas, que subió un 51,2% en 2018.
Según el Ministerio de Trabajo, el salario real promedio del sector privado registrado, octubre de 2018 sufrió una caída del 10,9%, sin contar, por supuesto a trabajadores no registrados y a los desocupados. También se espera que la tasa de desocupación, llegue a los dos dígitos, próximamente.
Si bien la jubilación mínima tuvo una suba del 28,3%, al igual que el alza registrada en la Asignación Universal por hijo (AUH), y si bien los titulares de la Asignación Universal por hijo, recibieron bonos compensatorios por la pérdida de poder adquisitivo, no podemos dejar de resaltar que la inflación fue del 43,9%.
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