fbpx Liberen a los presos políticos. Libérennos a todos. | Otra Voz
Liberen a los presos políticos. Libérennos a todos.
Manos sobre barrotes - Presos políticos

He visto en los últimos días algunos "debates" sobre los presos políticos. Cada vez que algunos decimos "liberen a los presos políticos" aparecen varios a decir "no depende de
@alferdez, sino de la justicia" o "están de feria los jueces, hay que esperar", y cosas así.

Tienen razón en que están de feria los jueces. Los mismos que durante 320 días no se ocuparon de liberar a los presos políticos. Y, en parte, es cierto, al menos legalmente, que no depende de @alferdez. Por qué hago esta salvedad: porque derogar el decreto de Macri posponiendo la reforma judicial, sí depende de él.
Supongo que ya estará encaminado el tema, para eso hay un Ministerio de Justicia, un ministro y todo eso... pero no lo sabemos, así que no está mal recordárselo.
Y no por eso, somos "impacientes" u "opositores".

Y considero que muchas de las cosas que DEBE hacer
@alferdez necesitarán de un fuerte respaldo social, y ese respaldo social se lo da el pueblo, ergo, necesita el pueblo estar presionando más fuerte que las corporaciones.

La corporación judicial no quiere dejar sus privilegios de decidir sobre la vida y los bienes de las personas, ni sus ingresos "extra" de sobres y prebendas provenientes de delincuentes mayores.
Se los vamos a tener que sacar.
De prepo. A lo gaucho. No hay otra.

No hay diálogo posible con los Bonadío, gatillero de la embajada y de la Glock, que, habiendo sido parte del encubrimiento de los crímenes más aberrantes, devino en verdugo armador de causas ridículas para manejar la política argentina y al empresariado a pedido de Washington.

No hay diálogo posible con Irurzun, un delincuente que ahora no sólo niega justicia, sino que arma causas judiciales y le impide el derecho a la defensa a los acusados. Muchos ni registran su cara. Ni lo vieron nunca. Ni lo verán, si no se los mostramos.

Irurzun y Bonadío son apenas dos de los malandras. Hay más. Muchos más. Y todos son desconocidos para la mayoría de los argentinos. Es hora de que los conozcamos.
De que veamos sus fotos y los identifiquemos, porque el anonimato los mantiene protegidos.
¿Irán a la cárcel? NUNCA.

Pero el repudio social, el tener que bajar la vista cuando alguien los mire de frente, será su castigo.
¿Es poco? Sí, es poquísimo para el daño que han hecho.
¿Es injusto? Mucho. Pero el poder político tampoco nos deja opción.

Es suficiente gritar "liberen a los presos políticos" sin decir quiénes los mantienen cautivos y cuáles son los motivos que tienen los captores para hacerlo? NO. Si no hay justicia, que haya repudio. No podemos transar la impunidad con quienes usan el Estado para delinquir.

Las causas truchas son tediosas, porque esa es la finalidad: embarullarlas tanto que no entiendas nada y te de lo mismo. Explicarlas es un garrón. Entenderlas, casi imposible, porque no todos tienen (ni tenemos) conciencia de qué cosas son legales, o cómo deberían ser los procedimientos penales. Entender cómo funciona el poder judicial es imposible.
Está hecho así, justamente para que no puedas defenderte.

Si nos da lo mismo la verdad que la mentira, la justicia que la injusticia,estaremos en igualdad de condiciones con los delincuentes. Y yo no soy delincuente.

Te llenarán el verano hablándote de la serie de Netflix. Porque en el fondo, nadie quiere hablar sobre cómo un fiscal cobraba sueldo, usaba al Estado para delinquir y cobraba sobres de embajadas extranjeras sin que NADIE diga nada, a pesar de su ostentosa crapulencia.

Porque si hablan de Stiusso, (por nombrar a alguien) evitan hablar de cómo todos miraron para otro lado cuando ese individuo entraba a Tribunales , a los despachos de los jueces, a decirles lo que debían hacer.

La pregunta que deberíamos hacernos es si tenemos ganas de cambiar realmente la porquería en la que vivimos inmersos, o si ya nos acostumbramos al olor y somos parte del mismo pozo séptico.

Si transamos impunidad, estamos siendo cómplices. Y eso no depende ni de la feria judicial, ni de la resolución de un juez o la derogación de un decreto. Depende de nosotros.

Libertad a los presos políticos es mucho más que eso.

Es otorgarnos el lugar que nos merecemos y nos corresponde, de decencia y humanidad, que no se vende al mejor postor.

Libertad a los presos políticos, porque sólo así, podremos liberarnos de los secuestradores de la democracia.

Liberen a los presos políticos.

Libérennos a todos.

Etiquetas

Dejanos tu opinión

El contenido de este campo se mantiene privado y no se mostrará públicamente.
CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.