A menos de dos meses para la votación, el Gobierno macrista, que se tildaba de republicano y de respetar las instituciones pretendió violar la ley de "Democratización de la Representación Política, la transparencia y la equidad electoral", evitando la realización de las elecciones Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO). Por falta de apoyo, de propios y ajenos, no pudieron.