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En tiempos de pandemia se muestran falacias sobre la ciencia y la técnica
VACUNA

En estos tiempos de pandemia se muestran falacias sobre la ciencia y la técnica, el tema es muy complejo, amplio, trataré de acotarlo a ciertas cuestiones históricamente enfrentadas

La ciencia, en el proyecto de la Modernidad (siglo XVII hasta XX) es signo de progreso lineal e indefinido y por tanto neutral política y éticamente.

En el siglo XIX la revolución industrial trajo la creencia en el progreso y buscó aplicar todos desarrollos científicos y tecnológicos al dominio y explotación de todas las fuerzas naturales y sociales. Surge entonces una corriente de pensamiento el positivismo (Comte) que propuso extender las leyes de la física más allá de su contexto específico La ciencia es pensada como el estado de adultez de la evolución intelectual de la humanidad, a saber, la ciencia moderna se constituye en el modelo de conocimiento y única fuente de saber válido

En esa creencia de la ciencia como único saber nos educaron, en esa creencia que el científico hace ciencia y sólo le importa el saber. Esta imagen del científico se reproduce en muchos espacios hasta en los dibujitos animados. . La imagen del científico inmaculado, de guardapolvo blanco en el laboratorio donde lo único que le importaba era el saber.

Cuando planteaba en clases la posición crítica al proyecto moderno sostiene que no existe tal neutralidad ética y política, la ciencia y la tecnología están sostenidas por intereses económicos y políticos, muchos alumnos replicaban: yo vengo a formarme para hacer ciencia y no me importa la política. Aunque debe siempre la ciencia o mejor dicho la investigación científica estuvo atravesada por la política y la economía. Su postura ética va depender desde el proyecto político, no existe tal neutralidad declamada por el liberalismo.

En este marco de pandemia hay expresiones mentirosas, falaces que se expresan de manera tal que parece algo obvio, natural. Por ejemplo: Las vacunas de deberían vender en las farmacias, y el que no pueda pagarla que busque subsidios, que se arregle …

Hay varias cuestiones en esta afirmación tan difundida por los medios de comunicación que esconden mentiras o falacias:

1) No hay vacunas suficientes en el mundo, porque a pesar de la difusión que países han comprado vacunas para varias veces su población, no las tienen, es más en Canadá aún no han vacunado a su personal de salud (conozco una pediatra que no está vacunada porque su especialidad no es considerada prioritaria)

2) Las vacunas existentes no se pueden vender a particulares porque la aprobación de todas las vacunas es una aprobación de emergencia (no han superado la fase 3) para poder distribuirse libremente deben estar en fase 4

Cuando se dan afirmaciones como la que pusimos de ejemplo, escondiendo las razones indicadas, queda todo en una nebulosa para que cada quien entienda lo que le parezca, por ejemplo poner a nuestro país comparado con otros en inferioridad ante la escasez… o que quienes pueden pagarla se ven impedidos de vacunarse, etc.

También responde a una concepción política distinta, la diferencia entre CABA y la provincia de Buenos Aires, en cuando a el registro para vacunarse y que muchos aconsejan que CABA imite el modelo de la provincia. Esto no es posible, no pueden ni quieren, pues hay una mirada ética y política distinta que hacen que tomen decisiones sanitarias distintas. Esto, por cierto, no justifica el maltrato a los viejos etc., pero si explican esa mirada diversa.

En este marco de pandemia están emergiendo muchas cuestiones que la filosofía va a tener que plantear se, por ejemplo sociedades como San Pablo que por el relato de un médico paulista me entero que a pesar del crecimiento constante de número de muertos, a que no hay lugar en las terapias intensivas, la mayoría de los habitantes de San Pablo no respetan el distanciamiento, se niegan a usar barbijo. Pareciera que estamos ante una especie de suicidio social, se llegó a tal nivel de individualismo que ya ni siquiera me importa mi propia existencia

Es hiperindividualismo, que no acepta indicaciones de nadie, llega al extremo de poner en riesgo la propia existencia, si no uso barbijo, si no respeto el distanciamiento me puedo contagiar y morir, pero parece que no está en la mente de estos fundamentalistas llamados libertarios

Es el egoísmo como virtud, proclamado desde el siglo XVII lleva a la creencia de que con mi esfuerzo personal consigo el éxito que me lleva a la salvación pues tiene un matiz religioso en ciertos grupos, es ser cada vez mejor, más reconocidos mis méritos, me acerca más a la salvación, no son la obras que haga para ayudar a mi hermano, sino a la salvación me lleva el éxito de la acumulación

La mayor incidencia de este pensamiento hiper egoísta está en los sectores medios que han ido avanzando en la escala social y se creen inmunes a todo porque son exitosos, porque están mejor que su vecino y esperando que no mejore para no seguir peleando por mejorar, por tener que seguir peleándola ellos. Pero esto no se da sólo en el barrio de Caballito (por poner un ejemplo argentino) sino también en micro escala en los barrios

Por eso cuando Perón habla que en la Comunidad organizada hay que hacer la corrección del egoísmo, es el nudo central porque es el egoísmo el que lleva posiciones fundamentalistas en las que mis derechos individuales tienen que ser defendidos a toda costa, no importa que pasa a mi alrededor. Este discurso llamado libertario está llevando a la muerte a miles de desobedientes , orgullosos de su desobediencia

También creo (sin tener aún muchos fundamentos) que este hiperindividualismo es un fenómeno de las metrópolis, no sucede con la misma intensidad en las ciudades pequeñas, en los pueblos porque la relación con el otro es distinta, el otro es el hijo de…, el otro es la prima de… el nieto de… hay una relación interpersonal más fluida. En cambio, en las metrópolis para bien y para mal reina el anonimato

Este azote mundial que, pone de manifiesto la profunda desigualdad que ya muchos no les importa ocultar. Situaciones de desigualdad en la operación de vacunación se dan en todos los países y muestra el status ético de los grupos de comunicación que exaltan el individualismo y la insolidaridad, el salvese quien pueda está a la orden del mundo


 

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