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Lo que falta en el Rock en este momento, son utopías colectivas
Entrevista a Claudio Kleiman, periodista de rock

Elizabet Vega Gron: Muy buenas tardes. Nos encontramos en una edición especial de “Filosofía y Rock” con un gran invitado que nos acompaña en el estudio de Radio Caput. Bienvenidos Pablo Rizzi, Nahuel Rodríguez, Daniel Luna.  Nos acompaña Claudio Kleiman.

Claudio Kleiman: Un gusto estar acá

EV: Sin duda muy contentos de tenerte aquí, porque bueno... no muchas veces tenemos la oportunidad de hablar con alguien que sepa tanto de nuestro rock, que haya vivido y que lo transite como es tu caso. Así que para nosotros es un lujo tener de primera mano estos testimonios y sobre todo que podamos charlar un poco de cómo ves al rock en estos tiempos. Queríamos un poco, en principio, acercarte al público de Radio Caput, que es un público muy amplio y bueno... no hay tantos programas de Rock, es como que el nuestro es un programa que se dedica solamente al rock. Queríamos presentarte, contarle un poco a la gente quién sos, de qué has trabajado, entonces... ¿Cómo Claudio Kleiman se presenta a sí mismo? Ésa, es toda una pregunta filosófica desde el vamos…

CK: Basicamente, te diría como un amante de la música, porque me parece que las otras cosas que hice y que hago están en relación con eso. A partir de amar la música, primero empezás a escucharla, después empezás a ubicarte vos mismo dentro de esa corriente, cultural, filosófica, histórica, primero conociendo a los protagonistas, dando testimonio de eso, y después, en el caso mío, tratando de ubicarte vos mismo en hacer una pequeña contribución a esa corriente cultural e histórico-musical. Porque si hablamos de Rock, es como que, hablar de música, solamente de música... hablar de Rock solamente como música es un poco limitar todo lo que el rock, por lo menos, ha significado y pienso que va a seguir significando, al menos durante un tiempo. Así que, bueno... en ese recorrido de todas las cosas, o al menos algunas de ellas, que seguramente ustedes conocen de mi trayectoria: como periodista en medios gráficos, mi historia en radio, mi trayectoria como artista, mi trayectoria como cantante, compositor, guitarrista, productor y bueno... algunas otras cosas que hice como colaborar en la producción de espectáculos, hasta trabajar como traductor de B.B. King.

EV: Cosas impensadas hasta para vos imagino…

CK: Vos sabés que si vamos al caso concreto, él (se refiere a BB.King) visitó la Argentina prácticamente durante todos los años durante un período de casi una década. Bueno, en esa época yo trabajaba un poco en la productora que traía, no solo a B.B.King, sino a un montón de músicos de Blues a Buenos Aires en ese momento. Una de las cosas que hacía era trabajar como traductor, fundamentalmente en notas que hacían ellos con los periodistas que no hablaban inglés, así que hacía de traductor y eso fue con un montón de artistas, no sólo con B.B.King. Te lo puse como ejemplo por ser el referente, o el más conocido.

Pablo Rizzi: ¿De qué año estamos hablando?

CK: Década del 90 y también de músicos como Pat Metheny, que ahora vuelve a la Argentina. Bueno, esto lo mencioné como una cosa lateral entre tantas otras cosas que he realizado.

EV: ¿Cómo fue que fuiste descubriendo tu vocación? ¿Cuándo hiciste un "click" y pensaste: "Me quiero dedicar a esto"?

CK: No hubo un click, fue como bastante gradual la cosa. ¿Cómo contarte? Mi primera aproximación a la música, como te decía antes, fue como espectador, como un chico que se sintió atraído por el rock y por una cuestión cronológica, tuve la suerte de llegar a presenciar de muy chico, toda la primera oleada del rock nacional. Entonces, pude ver a Almendra, Manal, Los Gatos, Moris…

EV: El nacimiento , los albores del rock acá…

CK: Sí. Inmediatamente después. No viví la época de "La Cueva" porque eso es un poco anterior a mi, yo era muy chico, pero si viví (como yo me incorporo a esto en el año 1969 y 1970) todavía estaban Manal, Almendra, Los Gatos... que llegué a verlos en su primera formación o la formación original, porque como después todos estos grupos tuvieron reuniones, en el caso de Manal y Almendra en los años '80, vale la pena aclarar que yo vi la primera formación. Los primeros festivales “BAROCK” los primeros en los años '70, '71 y '72. También se hizo en el año 1982; como hubo "Revival" hay que diferenciarlos. Entonces, viví esa primera etapa como espectador y después, la cuestión, ya más desde adentro, se da con mi incorporación a la Revista “Expreso Imaginario” que empezó a salir en agosto del '76.

Daniel Luna: "La gran Revista del Rock"

EV: Sí, aclaremos a la audiencia, para quienes no están ilustrados en el tema, que “Expreso Imaginario" es una de las primeras revistas que trabajaba el género Rock de manera integral, ¿No?

CK: Si, una revista que dejó una marca profunda por suerte. Y justamente, la idea de “Expreso Imaginario” era que fuera una revista de la cultura del rock y no que fuera una revista de música…

PR: Porque anteriormente había algunas, estaba la "Pin up"...

CK: Sí y estaba la Revista “Pelo” que había empezado a salir en el año 1970. Ya en la época que nosotros empezamos con el “Expreso Imaginario” en el '76 la “Pelo” estaba un poco desprestigiada en el ambiente del rock, porque cubría lo que hoy llamaríamos el “Mainstream”, la cosa más, si se quiere, la corriente principal, la cosa más popular o más consagrada. Había sido muy importante también, esto vale la pena decirlo, especialmente en los primeros años, primero porque no había otra revista y segundo porque era una revista que tenía mucho compromiso con lo que estaba pasando. Yo creo que la Pelo del '70 al '73 o '74 fue muy importante para todos aquellos que fuimos lectores de ella… pero, ya para esa altura, el año 76, era una revista, para usar un término que se usaba mucho en el rock de aquella época, "más comercial".

PR: Complaciente…

CK: Complaciente, había sido un término que había inventado la propia “Pelo” y después se le volvió en contra, porque ellos dividían la música entre los complacientes y los progresivos. Es decir, lo del "Expreso" fue un "click" pero iba más a la cultura. No existía la posibilidad de pensar "me voy a dedicar a esto" porque no existía. Es decir: los chicos, una generación más joven, como Martín Graciano y Sebastián Benedetti que han escrito un libro sobre historia de "Expreso Imaginario" nos dicen que nosotros, cuando digo nosotros hablo de los que nos dedicábamos a la parte musical de la revista, que éramos: Alfredo Rosso, Fernando Basabru, que ya no está con nosotros y yo... bueno... ellos dicen que nosotros fuimos los primeros periodistas del Rock de la Argentina.

Es decir, que inventamos algo a lo que no podíamos pensar dedicarnos, algo que no existía. Les dije que había gente que yo leía y que lo hizo antes como Pipo Lernoud, Juan Carlos Kreimer, Miguel Grinberg y me respondieron: "Sí, claro, pero ellos eran como más del "todoterreno" de la cultura rock, tipos que escribían sobre la música en general, sobre literatura y se sintieron parte de la generación del rock y se ligaron profundamente, pero no eran periodistas específicos de música. Como que nosotros, sentamos un estándar con las notas que empezamos a escribir en el "Expreso", y más específicamente “El Mordisco” que era como el suplemento de música dentro de la "Expreso Imaginario", era una revista dentro de otra y como que fuimos los primeros tipos que se especializaban en música buscando notas con una información muy detallada, muy minuciosa.

EV: Es decir, ustedes iban a buscar la información de primera mano y hacían el trabajo de investigación periodística sobre el rock y tal vez antes, las personas con las que vos te referenciabas, tenían que ver más con los modelos artísticos que se venían o que se daban en esa época. Consistía en tener todos estos vínculos en términos culturales…

CK: Sí, por ejemplo Lernoud y Grimberg venían del campo de la poesía y Miguel Guimberg es importantísimo porque fue el que hizo las primeras publicaciones contraculturales de la Argentina. Él hizo las primeras publicaciones contraculturales de la Argentina y también llevo el rock a los medios, no sé si decir medios masivos, pero sí llevó a los medios de la Expreso Imaginario cultura en general, a los medios de comunicación no especializados. Es decir, Miguel Grimberg tenía el programa de rock en Radio Provincia y escribía sobre rock en la "Opinión" "Pelo" y no recuerdo bien si en "Panorama" o "Primera Plana". Pero él no era un tipo específicamente del palo de la música. Si bien hizo todo esto que les estaba contando, él era poeta. Era y es. Después se metió mucho en la cuestión ecológica, y de repente, así como escribía sobre rock y también comentaba recitales de jazz o cine y bueno... lo mismo puede decirse de la gente, de los otros que te mencione antes, pero no eran tipos que venían del palo de la música. Nosotros éramos periodistas de música muy minuciosos, sabíamos e investigábamos mucho y eso marcó una diferencia y esto me ayudaron a verlo otros periodistas posteriores a nosotros... no es que estoy levantando mi propia bandera.

PR: Muchas veces, uno que forma parte no puede verlo y otro, a la distancia lo puede ver o analizar mejor...

CK: Exacto, nosotros inventamos un oficio que no existía a partir de nuestras notas en el "Expreso Imaginario".

EV: ¿Cómo fue escribir en esos años? Porque, fueron años muy movilizantes, de mucha censura y por otro lado, venían influencias europeas y americanas muy importantes en términos de rock. Fueron años muy movilizantes, después de un período de guerras con muchas influencias que se fueron haciendo carne en nuestro país, en relación a este género en particular, pero también, internamente nosotrxs estábamos atravesando situaciones muy dificultosas…

CK: Sí, eso fue lo más difícil realmente, porque lo otro, el poder abarcar la complejidad musical, era parte del placer de disfrutar la música y lo sigue siendo. Pero lo difícil era publicar una revista contracultural en la época de la dictadura. Bueno... por eso también, la importancia que adquirió en el tiempo. “Expreso Imaginario” se estudia en la Universidad, en el CBC, un poco como el único medio de oposición de alguna manera que había en la época del Proceso. Era difícil, porque había que transitar una línea muy delgada y sabíamos que había pequeños temas sobre los que no se podía hablar, que eran política, sexo, drogas y religión. Mirá que "pequeños temas" estaban vedados, diríamos que no se podían tocar…

EV: O sea, nada de lo que es el rock... (risas)... Era muy difícil!

CK: Había que buscar la manera, desarrollar un lenguaje más paralelo, más diagonal, más metafórico, fue un proceso que te obligaban a afilar la creatividad (risas). Era como abrir ventanas de pensamiento, escribir una nota sobre Xul Solar, Macedonio Fernández, M.C.Escher, el pintor holandés que uno de sus dibujos ilustran la tapa del primer disco de “Invisible” también, que mostraban otra dimensión, otra visión. Era un pintor lisérgico antes de la lisergía te diría…

PR: Muy interesante porque los dibujos de él cuando vos los ves parecen perfectos y de repente te das cuenta que tienen una puntita que es imposible…

CK: Sí. Sí que hay una dimensión que no encaja con las dimensiones que nosotros conocemos. Sí, tal cual, nosotros publicamos un poster de él y una nota, pero ese era uno de los tantos ejemplos...

EV: Y el rock con el arte tuvieron en ese momento una conexión increíble. Se empezaba a jugar con todo esto, ya que veníamos de términos estéticos, corrientes como el Dadaísmo, y culturales como la que vino en los años 60` muy artísticas. Ocurre una explosión de colores, sentidos y formas, la psicodelia...

CK: Sí. Con el diario del lunes te podría decir que ya en la época del “Expreso”, si bien poníamos nosotros de manifiesto todo eso, como que empezaba a diluirse un poco la relación entre la música y las demás corrientes artísticas y de pensamiento. Para nosotros sí. También hablamos sobre filosofías orientales, sobre la sabiduría de los pueblos originarios, de América del Sur y del Norte también.

Eran enfoques muy nuevos para ese momento, como también lo era la preocupación por la ecología. La ecología era combatida por derecha y también por izquierda, porque pensaban que hablar de este tema era una distracción, (en este caso me refiero a la izquierda tradicional), y que ellos consideraban que otras cuestiones eran más apremiantes. Y como vemos hoy, no había nada más apremiante que proteger la salud del planeta.

EV: Sí y pensar en cuidar los recursos naturales. En estos momentos vemos qué es lo que está ocurriendo alrededor del tema…

CK: Sí, por ejemplo Pistocchi, que era uno de los directores del “Expreso Imaginario”, hizo un editorial desde el que se llamaba “Carta abierta a Mr Lowe” que era el principal responsable de la empresa, que ya en ese momento, ( estamos hablando de los años 1976, '77, '78), estaba responsabilizándose de la deforestación de la Amazonia

EV: Todo este material, ¿lo podemos encontrar en algún lugar para que la audiencia pueda verlo o consultarlo?

CK: Las revistas están carísimas, los números atrasados del “Expreso”. Nosotros, Pipo Lernoud, Alfredo Rosso y yo, estamos preparando un libro de antología para Planeta, con nuestras notas en el “Expreso Imaginario”.

Nahuel Rodríguez: Alfredo Rosso es un periodista espectacular de la Rock and Pop...

PR: Yo había leído que vos a Alfredo Rosso, lo conoces desde la colimba. ¿Es así?

CK: Sí, sí, y además con Alfredo, vale la pena mencionar, que hacemos y tenemos un programa de radio juntos, los viernes de 15 a 17 hs. en Radio UBA. El programa se llama “Truco Gallo” y ya estamos en nuestra séptima temporada consecutiva en el aire, además del programa que vos mencionás, que es el que hace Alfredo en la Rock and Pop, que se llama “La casa del Rock naciente” y lo hace ya hace 20 años en la emisora.

EV: Si! Contémosle a la audiencia, que tu programa también va de 15 a 17 hs. y que por eso no podías hacernos la visita en el aire de “Filosofía y Rock”. Así y todo, esta nota la pudimos que concertar.

CK: Si así es, y volviendo a lo que hablábamos, estamos preparando ese libro, pero además, hay un blog que se llama: http://laexpresoimaginario.blogspot.com/ que tiene scaneados los números de la “Expreso”, aunque no está completa, pero está casi todo. Así que ahí se pueden buscar y verlas.

NR: Recordando también una sección de Alfredo Rosso, te quería preguntar: Si te tuvieras que ir a una isla desierta, ¿Qué disco de música te llevarías? Uno de música nacional y otro de Internacional…

CK: ¿Uno solo hay que elegir? Para elegir un disco de música nacional, elegiría el primero de Manal, que es un disco que me influenció y me sigue influenciando muchísimo. No sé si es el mejor, porque la pregunta que me haces es muy personal, pero es ese disco el que me llevaría para escucharlo hasta el fin de mis días, para ver si puedo aprender algo más... Internacional, me llevaría el álbum blanco de The Beatles, un disco además de ser un disco increíble…

EV: Tiene la ventaja de ser doble, así que hay medio trampa ahí…(risas).

CK: Bueno... pero era un disco, aunque sea doble, el disco era una obra. Si era doble o no, eso era circunstancial, pero se concebía al disco como una obra.  Una cosa importante también ¿no?, que se está perdiendo...

EV: Y, en él, The Beatles hacen de todo, además de mezclar sonido y nuevos instrumentos, es una explosión dedicarte a escuchar ese álbum...

CK: Sí, tal cual y también tiene un significado muy emotivo y muy particular para mí, este disco que te estoy mencionando también, pertenece al mismo período en el que yo te contaba es donde me empecé a sumergir en el rock y la cultura rock, primero como oyente y como chico que asistía a recitales que era lo que tenía a mano y bueno... esos discos pertenecen al período '68, '69, '70. Imagínate que yo me metí y empecé a comprar esos discos y fueron los primeros discos que yo tuve. Eran los discos que salían en ese momento, es decir, ni imaginaba que al otro año salían discos tan buenos como ese y así sucesivamente, fue una coincidencia cronológica muy especial, no me imaginaba que 50 años después, estaría hablando de lo mismo...

DL: ¿Qué experiencia te dio conocer a esa gran camada de músicos que vos mencionaste a finales de la década del 60 y principios de la del 70 y que, 50 años después, los que tenemos más de 40 años, escuchamos ese estilo de música y la seguimos escuchando? Porque nos marcó de alguna manera… ¿Cómo era trabajar con esos grandes músicos y que características le podrías marcar o definir como para que en la actualidad, tengan esa vigencia?

CK: Hubo dos etapas en mi conocimiento, la primera como te decía, como oyente y después, pude tener relación y entablar amistad con muchos de esos músicos de este grupo fundacional y tocar con muchos de ellos.

Lo que veo, en principio como una característica, que es una característica generacional si se quiere, es que eran músicos cuya cultura y cuyos intereses iban mucho más allá de la música. Al día de hoy, hablás con gente como Javier Martínez o como Litto Nebbia y son una fuente inagotable de conocimiento de lo que se te ocurra: de música, de filosofía, de Historia del Mundo, de Historia del Cine. En el caso de Javier Martínez, esoterismo o religiones comparadas y en el caso de Litto Nebbia hay pocos tipos que sepan tanto de cine como él en la Argentina..

DL: Y estas cosas no son tan conocidas, por ejemplo, de Litto Nebbia

CK: No, claro, esto lo vas a saber únicamente si lo conocés en el plano más personal, pero sabe y además tiene toda una colección de cine clásico en DVD en la casa, lo que busques lo vas a encontrar. Lo mismo te puedo decir de un montón de gente, de Spinetta, que dentro de una cultura no académica, se metía en lo que le interesaba, desde el estructuralismo, hasta la teoría del inconsciente colectivo de Jung o los poetas malditos, los simbolistas franceses, de leer Artaud, Rimbaud y se metía de una manera muy profunda, medio anárquica, como era su manera y a la manera de la cultura rock, que es un poco autodidacta. Porque hubo que aprender todo lo que no se sabía ni enseñaba en las escuelas, ni en colegios, ni en Universidades. Lo que a nosotros nos interesaba saber, no se estudiaba académicamente, e incluso, dentro del periodismo, si yo hubiera querido estudiar cuando termine el secundario y me planteé una carrera universitaria, por ejemplo, el periodismo se estudiaba en La Plata, no había donde estudiar acá en Buenos Aires, lo cual es loquísimo, estamos hablando ya de principios de los '70.

Vos pensá la cantidad de opciones que existen para estudiar periodismo hoy. Hoy tenés muchas opciones para estudiar y recibirte aunque, para escribir no hay tantas… Creo que esto responde a una característica generacional: la gran revolución cultural que se produce en los años '60. En ese sentido, los tipos eran muy ambiciosos creativamente y tenían una gran cantidad de intereses extraordinarios. A mí me dijo Luis (Spinetta) en una nota que le hice para cuando trabajaba en las revisiones de los Cds que salían en las ediciones de Página 12, que salieron durante años e hicimos un trabajo increíble de recuperación de la cultura musical argentina e internacional también, editando lo que se te ocurra: tango, flockore, rock, música brasileña... Entonces, en una de las ediciones discográficas del diario en donde también escribía las notas que acompañaban esas ediciones, publicamos un disco que hasta ahora, creo que sigue siendo la única (porque era una grabación muy casera, muy primitiva) de Almendra en el Teatro del Globo, que fue la segunda presentación de Almendra en Buenos Aires, bastante antes de que editaran su primer long play. Hubo alguien que lo grabó y es un documento increíble, porque además tiene como cuatro o cinco temas de Almendra que nunca salieron en ningún lado.

EV: ¿Viste la Bio de Spinetta que se hizo en la National Geographic?

CK: No la vi. Pero a lo que iba es que, en una nota que hice con Luis, a raíz de la edición de este disco que conté anteriormente, eso había que ponerlo un poco en contexto, viste que Almendra empezó tocando algunas de sus primeras presentaciones, fueron en el Instituto Di Tella y él me decía, contrariamente a lo que han escrito mucho después, me dijo: para nosotros Cortázar, El Che Guevara y The Beatles era todo lo mismo. ¿Entendes?

Y se percibía de esa manera, pero metiéndose en el pensamiento de Luis, también a eso le tenés que sumar desde Piazzola hasta la Bossa Nova, el Jazz, desde Charlie Parker hasta Louis Armstrong, todo eso, funcionaba como una especie de caldero creativo del cual se nutría toda esta gente que hizo el primer rock argentino y bueno, esas son circunstancias que pusieron como un piso muy alto desde donde partir. Tanto en lo lírico como en lo musical, porque crearon una música de mucha originalidad, de mucha personalidad. Lo que se hacía acá no era una copia lineal de The Beatles.

Almendra estaba recontra influenciado por The Beatles pero no sonaban como ellos, y en Almendra podés notar todo esto de lo que estamos hablando y muchas cosas más que me estoy saltando. El cancionero de Mercedes Sosa... Luis escribió “Barro Tal Vez” cuando tenía 13 o 14 años influenciado por el cancionero, por Mercedes Sosa que hacía en ese momento y líricamente lo mismo.

El primer tema con que Manal se presentaba ante el mundo, fue un simple del sello Mandioca, un sello independiente del rock argentino que no está incluido en el primer disco del que te hablaba de Manal y ese tema era “Para ser un hombre más”. La letra de este tema, o por lo menos parte de la letra, yo por ejemplo, la entendí 40 años después, porque alguien me lo dijo y creo que fue Pipo Lernoud que empezaba así: “Vueltas en este tiempo que nunca podré entender, esto parece fácil, la sangre vino de ayer..” esta es la primer frase de la primera canción que escribió Manal. Se referían a la teoría de la Relatividad de Einstein. O sea, fijate desde donde partían, porque la teoría de la relatividad plantea el tema del tiempo como una cosa curva y el tipo... bueno,,, empezaba preguntándose sobre eso, porque además, confesaban su propia incapacidad de entender la Teoría de la Relatividad de Einstein

EV: Y eso responde a por qué siempre estamos volviendo ahí ¿no?

CK: Creó que sí, pero bueno también como decía, es gente que es producto de su tiempo, de una conjunción de factores muy especiales que se produjo en ese momento porque... bueno loco, no volvieron a surgir otros The Beatles u otro Bod Dylan, si vamos al caso...

EV: Ni otro Charly, ni otro Spinetta, ni otro Litto. Hace poco estuve con Litto en un homenaje que le hicieron en la Universidad de Lanús y cuando unx tiene la posibilidad de hacer esos contactos, la alegría con que se siguen expresando, que siguen trabajando hoy por hoy…

CK: Litto, sí, es un ejemplo y tiene un nivel de actividad que cansaría a un pibe de 20 años y tiene un nivel de productividad que es asombroso...

EV: Y tiene una voz y te sigue emocionando y sigue transmitiendo...

CK: La voz, el entusiasmo, la pasión, sí son ejemplos...

EV: En términos personales, mirá cuándo fue la asunción de este nuevo gobierno, que trae mucha esperanza a algunos sectores de la población Argentina, bueno en mi caso personal, para mí, fue un día muy importante después de muchos años de lucha, de muchos años de resistencia y desde lugar que cada uno ocupamos y lo transité ese día con mucha normalidad, pero cuando me senté y vi el momento en que cantó Litto, fue un momento en el que me puse a llorar, ése, fue el momento en el que yo pude, por medio de Litto, de su música, descargar todo ese sentimiento. El arte sigue teniendo eso y que son pocos los que pueden vivir generando esto.

PR: Yo nací a principios de los '70 y me acuerdo de escuchar a Litto con Alfonsín en los '80 con temas de “Quien quiera oir que oiga” la música de la película y se realimentan esos recuerdos. Hablamos de los años '60 y '70 pero te quería preguntar ¿Qué pasó en tus '80?

CK: Bueno, a diferencia de muchos otros de la mistificación de los '80 ... no soy tan defensor de los años '80. La pasamos muy bien, yo creo que fue una década para vivirla y divertirse pero, en términos más del análisis, no me parece que sea una década tan significativa. De hecho, la música de los '80 ha envejecido muy mal, cosa que no puede decirse de la música de los '60 por ejemplo. Hoy pasás una grabación de The Beatles o Jimi Hendrix y es absolutamente atemporal; pudo haber sido grabada ayer.

Vos pasas una grabación que fue un ícono de los '80 de Madona, Duran Duran y lo tenés que tirar, porque es inescuchable... esos sonidos pedorros de las primeras máquinas de ritmo muy primitivas, bueno, aunque hay gente a la que le apasiona eso, es muy personal, respeto todo, pero bueno... no es lo que más me gusta. Además, hay una cuestión que es algo más allá de mi gusto, la música de esa década no ha envejecido bien, de hecho, no la escuchás hoy. Podés prender una radio y escuchar a The Beatles, pero no vas a escuchar esa música, de esos años... no sé... no vas a escuchar a Thompson Twins, ¿entendés?

EV: En la parte más metalera puede ser alguna cosa que haya surgido en esa época…

CK: El metal de los '80 era también bastante horrible, porque surge todo lo que se llamaba el Hear Metal

EV: De eso después devienen las corrientes más Punkis en los '90...

NR: Yo te quería preguntar por Iron Maiden...

CK: Sí, Iron Maiden, sí, está bien, ellos tuvieron su momento de gloria en los '80 pero ellos venían de los '70.  Ellos son como el primer metal con Judas Priest

EV: Van Halen..

CK: Sí, también, y lo que suena en los '80 fue ese metal prefabricado, maquillado, que hacía más hincapié en los cortes de pelo y en el maquillaje, en la cuestión de imagen. Pero bueno, todo eso es horrible. A mí me gusta el buen metal, pero te tenés que ir al principio a Black Sabbath, Depp Purple o Led Zeppeling o sino tenés que esperar que surja Metallica, esa generación de grupos.

PR: ¿Qué hiciste en los años '80?

CK: En los '80 hice fundamentalmente la revista “CantaRock” que fue muy exitosa en su momento y después hice una revista que también era de la editorial de Cantarock, pero era más dirigida a los músicos que se llamó “Musiqueros”.  Hice eso en buena parte de los '80 y '90 casi completos.

PR: Era más específica, porque tenía notas que venían para determinados músicos, que hablaban de determinados instrumentos…

CK: Tenía una parte que serían lo que hoy llamaríamos tutoriales, de columnas específicas para los instrumentos y tenías una parte más periodística que, yo al menos, intentaba que fuera por un lado, bastante específica de las herramientas con las que los músicos construían su obra y además, que fuera lo suficientemente interesante para tipos que les interesaba el artista y no eran técnicamente músicos.

Eso se consiguió. Hay mucha gente que recuerda, que le encanta, porque es un tipo de periodismo que desapareció. Entre quienes la extrañan hay muchos músicos que te dicen: “nunca volvimos hacer notas como esas”, porque a los músicos les encanta hablar de música y no es algo que le pregunten en el 90% de los reportajes que hacen. Les preguntan sobre cualquier otra cosa y no sobre música. Así que es un tipo de periodismo que los músicos extrañan y les gustaba hacer.

También, con el correr de los años, me encontré con otras generaciones de músicos que me decían: “yo aprendí a tocar o me metí en la música leyendo “El Musiquero” y ahí es cuando ellos se formaron. Esto tenemos que recordarlo que es antes que tuvieras Internet y 200 mil tutoriales, etc.

DL: Te quería preguntar, acerca de los años '80 sobre el papel de la televisión y de los medios, más allá de la guerra de Malvinas y la gran difusión que tuvo el Rock Nacional. Te quería preguntar, por un tipo tan importante como fue Juan Alberto Badía, que le dio un espacio a la música y de todo lo que vos estas hablando, cristalizarlo en un programa de televisión, que no era solamente de Rock, sino que tocaba distintos temas, que para mí para la época, fue revolucionario que fue “Badia y Cia”. ¿Qué opinás? ¿No deberíamos tener un programa así en la TV para grupos musicales?

CK: Sí claro, ni hablar. Badía siempre fue un defensor de la música en vivo, en la televisión de aire, y eso antes como después de Badía ocurrió muy esporádicamente y con cuentagotas. Eso hay que reconocerle a Juan Alberto, esa especie de militancia que hizo y además, desde un sitio de bastante amplitud en lo musical y de un sitio desde bonhomía en lo personal, porque dejó como una imagen de muy buena persona en cualquiera que lo haya tratado, desde el plano laboral, hasta la gente que laburaba con él, incluso con la gente que lo trató circunstancialmente, porque fuera a tocar al programa, él era un tipo que trataba de dar oportunidades a todo el mundo, un tipo que no tenía rencores personales, no marginaba. No como otros que alcanzan una puertita muy pequeña de poder y dicen: “este tipo sale en mi radio, este tipo no”, etc. Eso con el Beto no pasaba. Era un tipo muy plural.  Y la cuestión de la música en vivo en la televisión…

EV: Requiere mucho trabajo, es una cosa muy auspiciosa, que requiere de un gran desafío ¿no? hacer música en vivo y transmitirlo en los medios masivos era muy jugado...

CK: Y sí, más en esa época que no había la tecnología que hay ahora y era difícil que un grupo sonara bien. Ese era un motivo por el cual los grupos no quieren tocar en vivo (antes de Badía), a veces, hacían playback porque era más fácil o te obligaban a hacerlo.

EV: Sí, porque también está la presión de la discográfica, esto hay que decirlo, sobre todo de un tiempo a esta parte, esto de lo que vos hablabas como lo más comercial o la industria que se ha generado alrededor del rock, ha incidido...

CK: Sí, bueno, eso en los '80 era como un momento de gloria de la industria discográfica que se prolongó durante los '90 y existía eso, pero también había una tecnología bastante limitada para sonar bien en la televisión y más en la TV de aire, pero, sin embargo, con buena voluntad se podía hacerlo y de hecho, está el ejemplo de Badía para demostrarlo. Así que eso es algo que se extraña y que vuelvo a decir, que también es un fenómeno internacional, porque viajás y vas a países incluso de los “desarrollados” entre comillas y vas a encontrar 400 canales de pelotudeces y te va a resultar muy difícil encontrar algún programa o un canal de música en vivo.

EV: Incluso The Beatles saltan a la fama en términos masivos a partir de un programa de televisión…

CK: “The Ed Sullivan Show” sí y bueno, tocaron en vivo ahí...

NR: ¿Es verdad, que Metallica pidió por vos para que los entrevistes?

CK: Sí, tengo buena onda con Lars Ulrich…(risas)

EV: No cualquiera eh, hay que ir al barrio y decir eso…(risas)

PR: ¿Sabés quién soy yo…? (risas)

CK: Y bueno, les caí bien... qué te puedo decir...

EV: No vamos a develar acá el secreto de por qué te eligieron…

CK: No ... es que no lo hay. Lo que te decía antes sobre “El Musiquero”. Los tipos se encuentran con 400 mil periodistas de todo el mundo, que les preguntan boludeces y de repente se encuentran con un tipo que les puede hablar y les pregunta de música, que también es músico, o sea, que da un plus para hablar de cuestiones específicamente de música. Y estos tipos, como saben, son como una especie de Chaikovski del siglo XX y XXI, de una dimensión épica muy importante y con un nivel de complejidad extraordinario y esto no los pone por encima de nada, porque a mi me encanta la música más simple; lo complejo no es mejor necesariamente, pero sí, es muy difícil llegar a ser parte de la historia de la música. Yo al menos, no vi ninguna banda que sonara como Metallica concretamente. Puede haber cosas parecidas, pero nada iguales a ellos, es alucinante.

Tuve la suerte de viajar para entrevistarlos a ellos y se acordaban de mí. Tengo una anécdota graciosa, que es que la primera vez lo entrevisté en Hawai y después los entreviste en Irlanda (que ahí Lars se acordaba mucho de mí) y esa segunda vez en Irlanda, les lleve la “Rolling Stone” de la nota de Hawai (de un par de años antes) y dio la casualidad, que tenía a Maradona en la tapa y los tipos se enloquecieron porque estaba Maradona!

EV: Y claro! Estaba el Diego!

CK: Y no les importó nada de que estaba la nota que le había hecho a ellos. ¡Maradona! dijeron y estaban felices! Y yo ni me había dado cuenta, porque no soy demasiado futbolero y no había reparado en que podía ser importante que en la tapa esté Maradona. Yo dije, con la mayor inocencia: “les llevo la revista para que vean su nota”.

PR: Y entraste a Rolling Stones ¿En qué año?

CK; En el año que empezó a salir, en el '98.

DL: Yo te voy preguntando por décadas ahora que vos dijiste que en los '90 vinieron una gran cantidad de artistas de blues, que por suerte uno tuvo la posibilidad de verlos, y que hubo una movida importante y tuvo mucha duración esa música que se quiso instalar y eso fue realmente un lujo que nos dimos en esa época, de ver a esas grandes bestias del género…

CK: Sí, tal cual. Son esas coincidencias muy increíbles que uno las ve después, con la perspectiva del tiempo. Lo mismo que te decía de haber tenido la posibilidad de haber escuchado a Manal, Los Gatos, Almendra en su primera versión y también de haber escuchado a muchos de los que, bueno... no eran los iniciadores pero prácticamente... del blues eléctrico. Eran los que habían comenzado a tocarlo, fueron primera y segunda generación del blues eléctrico y haberlos tenido, fue increíble: en pocos años vinieron B.B.King (un montón de veces), Albert King, Taj Majal, Buddy Guy, Albert Collins, Robben Ford, James Cotton, Jimmy Rogers…

DL: Robert Cray también...

PR: ¿Eric Clapton?

CK: Sí, Clapton fue el mejor recital que ví en mi vida… la primera visita en los años '80 en la cancha de River. Bueno, pensar que muchos de esos tipos ya no están, como Albert King, Albert Collins, B.B.King y con muchos de ellos, no sólo que pude trabajar, sino conversar y en algunos casos hacerles notas.

PR: ¿Zapadas?

CK: Bueno, con Larry McCray y con Jimmy Rogers tuve la oportunidad, sí (risas)

DL: ¿Eras habitué de “El Samovar de Rasputin”? (bar en la Boca muy de moda en esos años en donde se reunían a zapar músicos del género del blues y del rock nacionales e internacionales)

CK: Sí, iba.  No diría que era habitué, pero iba.

PR: Ahí comías rabas o fideos. Ese era el menú.

CK: Tal cual y creo que hasta el día de hoy lo sigue siendo…

EV: Claudio, en los '90, respecto a esto que hablábamos, de la cuestión de las “Industrias del rock”,  se había generado un clima (viéndolo con el diario del lunes como vos decías) de distintas rivalidades, como por ejemplo Los Redonditos con Soda, el Punk con los Rolling... era una sociedad bastante álgida y en un momento difícil del rock, pasaron muchas cosas en el medio...

CK: Sí, es una característica bastante argentina, que yo no comparto para nada y que los propios músicos no comparten. Vos fijate que esto ya remite, no es nada nuevo, a las primeras épocas del rock argentino donde se tomaba Almendra y Manal enfrentados, porque Manal era como el rock “más duro” y Almendra era una cosa más “delicada” si se quiere. Ellos se juntaron un día e hicieron unas fotos, Almendra y Manal juntos, que salió como poster de la revista “Pelo” (por ahí lo pueden buscar), como para demostrarle a la gente que la rivalidad esa era una cosa inventada, que ellos no fomentaban eso.

Unos años después, ya en los '80, se vuelve a producir lo mismo, entre Charly y Spinetta y hacen un recital conjunto en obras de Spinetta Jade y Serú Giran y después hacen algunos temas juntos.

Era muy fuerte la intención de ellos de hacer un disco en colaboración. Tal es así que luego de que ese proyecto no prosperara, Charly hace “Tango” con Pedro Aznar y Luis hace “La la la” con Fito Páez. Estaban decididos a realizar un disco en colaboración y su manera de evacuar esa frustración fue esa. Pero bueno... más allá de las circunstancias esas específicas de los '80, una época muy veloz como sabemos, siempre hubo mucho respeto y mucho cariño entre ellos, más allá que no pudieron concretar el disco. Después Charly invito a Luis al concierto subacuático aquél que fue un poco el regreso de Charly y siempre hubo muy buena onda.

Son falsas antinomias. También la cuestión del Indio y Gustavo, tanto de uno como del otro. Siempre han dicho que eran muy apreciadores de la música que realizaban cada uno. Vos fijate que el Indio terminó trabajando con muchos de los músicos que habían tocado con Cerati.

Es un poco la futbolización del rock, que no le hace muy bien al rock y al fútbol ni que hablar. Yo no me quiero meter con el fútbol pero nunca entendí, eso de que tu equipo antagónico pierda, y que te guste más que ese equipo pierda… Yo puedo entender que quieras que tu equipo gane, pero vos sos de River y Boca juega con los brasileños y te sientas feliz porque gana el equipo brasileño, bueno... pero sin meternos con el fútbol... la música es otra cosa, es arte y en el arte no existe una tabla de posiciones, el arte no es una cuestión competitiva…

PR: En los '90 empiezan a aparecer bandas de guitarra y no tanto pop, como La Renga, Los Caballeros de la Quema y Los Piojos ¿Qué cambios ves en los '90?

CK: Se vuelve a una música más... creo que siempre se vuelve... a una música más hecha con tracción a sangre. Después de toda esa época de “frivolización” que vivimos en los '80, tanto el país como la música se da de bruces con la realidad. Entonces surge una música más árida, más cruda, más callejera, que expresa un poco la realidad esa que había cambiado... la fantasía esa de que somos rubios y de ojos celestes, se había terminado…

EV: Era un rock que estaba más en contacto con la gente, en términos de que era mucho más masivo, esto de tocar en estadios. Antes el rock era un lugar más de lo clandestino, recuerdo Sumo, era una cosa de encontrarse en las cofradías. A partir de los '90 se masifica, un espectáculo grande del rock.

PR: Vuelve a tener una identidad crítica en los '90 porque a Alfonsín había que bancarlo de repente…

EV: Había que bancar la vuelta de la democracia... pero en los '90 existía una gran tensión, por arribos de neoliberalismo, con las fuerzas policiales, el caso Bulacio que es emblemático...

CK: Claro. Están en primer lugar Los Redondos, que expresan esa masa de “desheredados” que se habían caído del sistema. Una situación bastante parecida a lo que pasa ahora y lo que pasaría en el 2001, también, esos ciclos que tiene la realidad Argentina. Había un montón de gente que se había caído del sistema y que no se sentía representada por los políticos. Los Redondos surgen como los tipos que daban voz quizás, en forma no tan consciente. La gente los eligió a ellos y no ellos a la gente. Fue un poco por una sumatoria de factores: por trayectoria, cómo habían ido construyendo su carrera...

EV: De forma independiente, luego lo que ocurrió en Olavarría...

CK: También por las letras y la figura del Indio, indudablemente, un tipo carismático y un gran escritor.  Un gran escritor. Un gran escritor que iba como tirando claves, como en otro contexto ya había pasado...  lo que ocurrió en la época de la dictadura. Iba tirando claves indirectas y que la gente las iba haciendo suyas e iba reinventando...

EV: Que tal vez, en ese momento, muchos no lo entendían. Hasta la misma Mercedes Sosa ha dicho “yo no lo entiendo”.

CK: Bueno, la gente entendió mucho más que Mercedes y ella lo hacía de una forma abierta, porque ella quería que le explicaran: “A ver, yo no entiendo. ¿De qué va esto?” Pero la gente te enseña, nos enseña. Yo, muchas veces, he comprendido letras de Indio o parte de las letras del Indio, cuando las he visto reflejadas en una pintada o en un cartel en un recital. La gente recorta esa frase y vos la ves y decís: “Ahhh, claro” y ahí la entendés. A veces hasta el mismo autor termina de entender su obra cuando la ve apropiada por la gente y bueno así, con Los Redondos como figura central, pero también, pasa con muchas de esas figuras que estábamos nombrando, como Los Piojos. La Bersuit , La Renga, en su momento, Los Caballeros de la Quema también, que hacen un rock que tienen mucho más que ver con lo que se vivía... es decir con la realidad.

EV: Preguntarte cómo ves el rock hoy, atravesado por el uso de las nuevas tecnologías, a la hora de hacer música y comunicarla y además, ¿cómo ves al periodismo de rock? Si hay un periodismo del rock…

CK: Son épocas difíciles para el periodismo y son épocas difíciles para la cultura en general. Hay como una transformación cultural y en ese sentido, no puede haber un periodismo de rock importante si la gente no compra revistas, o no lee diarios; entonces eso plantea un desafío muy importante.

Lo mismo los discos, entonces, el medio es esencial a la obra no es solamente el contenido porque, si vamos a la música y a la revolución cultural que se produjo en los años '60, la cuestión del disco como obra, data de los años '60 es una cosa que no existía antes. Ponele que en los '50 el disco se consideró algo más que una colección de singles. Frank Sinatra fue el primero que hizo una especie de obra conceptual, pero digamos que adquiere como un formato concreto en los años '60 y eso permitía que el músico entregara una obra, como el escritor que escribe una obra de teatro o como un pintor que pinta un cuadro. Entonces la música se formaliza en un long play, que era una cuestión que tenía una duración determinada, al igual que una gran cantidad de canciones y que además se juntaba con una forma de presentarlo, con una estética, que venía en la tapa y la contratapa.

Bueno, ahora se vuelve a una forma de presentar la música, donde ya la música pierde su carácter de obra artística integral. Vas presentando canciones y eso pasa a integrar un poco parte de la cultura pop, no es parte de la creación artística. En un momento The Beatles juntaron la cultura pop con la creación artística, o sea, lo que era más popular. Era lo mejor en arte que se estaba produciendo. Si comparás un tema de The Beatles como Strawberry Fields cuando llegó a los primeros puestos en el ranking por ventas, y lo comparas con la cuestión ahora de la última canción de Maluma, por ejemplo, que tiene una cantidad de 500 millones de visitas... y bueno…

DL: ...te querés matar. No lo ibas a decir (risas)

CK: Te querés matar, sí… (risas) O sea, cultura masiva y frívola la hubo siempre. Pero el asunto es que se sigan produciendo obras maestras donde la gente que buscamos contenidos con más esencia, que nos pueden nutrir, puedan llegarnos también.

EV: Y trabajo del artista, recordando al querido “Carpo”, que consigan un empleo honesto…(risas) No, bueno, estamos en una era en que la electrónica tiene que existir y es un valor distinto, lo que está ocurriendo con el trap, en épocas de auge de reggaetón, trata de buscar su lugar... pero coincido en que no hay que dejar de lado el trabajo artístico...

CK: Sí, y lo que creo que falta en este momento son utopías colectivas. La gran revolución artística de los años '60 que estábamos hablando, vino de la mano de una generación o varias que querían cambiar el mundo. Por eso Luis veía a Cortázar, al Che y escuchaba a The Beatles... como parte de lo mismo. Porque había una generación que visualizaba un mundo mejor, un mundo más justo y parecía que estaba a la vuelta de la esquina el poder conseguirlo. Al desaparecer eso, un poco es muy distinto que el “perreo”...

EV: Y vos, seguís eligiendo el blues, volvés a los orígenes... hay una cosa filosófica en volver a los orígenes... y el blues es de donde parte casi todo... ¿o no?

CK: Bueno, el blues me identifica mucho como músico, pero también soy amplio en mis gustos, tanto para escuchar como para tocar me gustan otras cosas. Me gusta mucho el folk, el rock o el rainmanblues, toda esa paleta de géneros. Como oyente soy mucho más amplio todavía, escucho cosas que no me animaría a intentar tocar. Clapton es muy fanático de la música clásica y claramente no se traduce eso en su música y eso no quiere decir que no la aprecie, ni que no le guste o la escuche.

EV: Y tenés proyectos ¿Cuáles son los proyectos laborales o musicales que vienen?

CK: Sí, tengo unos cuantos. Lo del libro es un proyecto que está encaminado y tengo otro libro, que es la recopilación de notas del “Musiquero”, porque son muy atemporales también, porque hay cosas que se refieren a la artesanía de la música que son muy interesantes y que son, como te decía, tienen vigencia... Es más, hay un editor de Rosario que se llama Horacio Vargas que hizo un libro de notas de jazz y notas a músicos de jazz realizadas en la Argentina y está lanzando el segundo volumen, que ya se va a editar y me llamó para decirme si tenía algo para pasarle. Entonces le dije: “bueno ¿te interesa un reportaje hecho a Joe Pass? y me dice: “no te puedo creer! sí, por supuesto!". Si hasta lo acompañé a comprar cigarrillos a la calle Florida. Aparte era un tano, era Joe Passalacqua y todavía no había llegado la cultura del vino y del tabaco, eso era una sofisticación. entonces se peleaba con un quiosquero de Florida porque no tenía el humidificador y le decía: “esto está seco, está pasado”.

Bueno, la cuestión es que le mandé después esa nota y me dijo: “la vamos a publicar como Bonus Track” y ¿por qué? le pregunté yo, “Y, porque esa nota es un libro en sí mismo” me dijo, y bueno le dije que todas mis notas eran así, esa era una nota larguísima, pero a mí no me parecía nada excepcional. Pero bueno... a él sí.

Más allá de la anécdota; también, estoy tocando bastante con mi banda “Claudio Kleiman y la Banda de Sonido”. Hice un disco, “Era hora” y tuvo bastante buena recepción. Quiero seguir tocando y llegando con la música a los lugares donde se pueda y tengo proyectado empezar a grabar un nuevo disco, no sé si podré terminarlo durante este año, pero pienso avanzar lo que más se pueda.

NR: ¿Va a haber alguna colaboración interesante como en el anterior?

CK: Voy a tocar en el nuevo disco con la banda que ya la tengo más constituida, porque quiero mostrar más el aspecto del laburo también y seguramente con algunos invitados que quiero que estén, que tengo como pendientes... vamos a ver.

EV: Y algunas! porque estamos nombrando a todos rockeros hombres y hoy por hoy hay muchas mujeres en el rock, tal vez antes no se veía tantas…

CK: Bueno, en mi disco tengo a Claudia Puyó haciendo voces y también tengo a Lucrecia López Sáenz, también haciendo voces, que son grandes cantantes. Hay un par de cosas que andan por ahí dando vueltas.

Estoy produciendo el disco de una cantante: Celina Varela, que tiene una banda que se llama “Desagüe Varela” que hizo varios discos y ahora presenta un proyecto como solista y estoy laburando para producirlo con unos lindos invitados.

Además, grabé cosas para un par de tributos.  Hay uno muy lindo que está armando Mario Zipperman, tecladista de los Cadillacs, que tiene un proyecto muy lindo de canciones de Leonard Cohen en castellano y también grabé un tema muy lindo de Tanguito para un proyecto que está produciendo Juan Ravioli; el tema es “Sutilmente a Susana”. Un tema hermoso de Tango no tan conocido porque no está en su disco clásico. Es un proyecto homenaje que está produciendo.  "Aquí y allá y en todas partes" fue un primer recital iniciático del primer rock nacional en el año 1966, en el que participaron Moris, Tanguito y The Seasons. Bueno esas son algunas de las cosas que tengo por delante.

EV: Gracias Claudio, es un lujo haber tenido esta charla!

 

Acá te dejamos el audio de la entrevista:

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