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La cuestión de la Hidrovía y el decreto presidencial 949
Cuenca del Plata / Hidrovía

Daniel Luna: Me gustaría Horacio que le expliques a nuestros oyentes en que afecta a nuestro país la aplicación del Decreto 949 firmado por el Presidente Fernández.

Horacio Tettamanti: Es bueno aclarar que la palabra hidrovía es una palabra que no existe en el castellano. Es una especie de mutante geográfico sin definición, no la podemos encontrar en el diccionario castellano y es inteligente en términos de que nos han secuestrados los nombres de nuestros ríos. La aplicación de la palabra hidrovía tiene como objetivo ocultar lo que nosotros conocemos como Río Paraná, Río de la Plata, Río Uruguay, Río Paraguay, las cosas que siempre vimos en la escuela.

Nuestros ríos fueron invisibilizados con esa palabra para después apropiarse de ellos y eso fue lo que se hizo en la década del ‘90 porque la palabra Hidrovía no existía antes de ese momento. No existía ni siquiera en nuestro castellano. Fue inventada en un famoso acuerdo de cinco países que firmó Menen allá en el año ’95, que fue diseñado por los intereses de las multinacionales exportadoras de cereales que armaron una especie de rompecabezas de diferentes países, de ríos de diferentes países a los efectos de diseñar una vía navegable que tenga como objetivo simplemente ser una vía extractiva de recursos naturales. La Argentina entregó todo a cambio de nada, porque todo eso no funcionaba si la Argentina no entregaba el Río Paraná.

A partir de la década del ‘90 lo que era un país importante a nivel flotas, de puertos, de industria naval quedó prácticamente reducido a un residuo miserable y los ríos quedaron a expensas de las multinacionales que los pusieron al servicio de su renta dejando la Argentina partida al medio. Lo que pasa es que ese diseño de ríos que se hicieron en la década del ‘90 a favor y por las multinacionales tenía como objetivo alimentar los puertos uruguayos de Nueva Palmira y de Montevideo. La Argentina ponía todo, inclusive las inversiones porque hay que tener en cuenta que el dragado de los ríos lo pagamos los argentinos y sin embargo lo usan gratis los extranjeros para sacar inclusive mercaderías que compiten con las nuestras. Lo que realmente es insólito es que un país financie y subsidie a sus propios competidores. Porque para un exportador de cereales internacional no le importa que la soja sea argentina, brasilera o paraguaya, le interesa comprarla lo más barato posible y si encuentra un país bobo como la Argentina que le paga gratis los ríos para que los usen gratis mejor todavía.

Por ello llama mucho la atención que esto se actualice en este momento.

Esta locura se perpetró en el año ’95 y fue renovada permanentemente con la misma estrategia de llevarnos al final del vencimiento para después extorsionarnos y decirnos que si no lo hacen ellos no puede hacerlo nadie y que quedarían los ríos abandonados. Así fue renovado en los últimos 25 años. Y la verdad que con este gobierno teníamos mucha esperanza que los argentinos empezáramos a hacer un balance de estos 25 años que fueron muy malos. La Argentina ha perdido mucho con esto de los menemistas de entregar un capital social de miles de millones de dólares. Y frente a un vencimiento de una licitación y de una concesión tan gravosa para a Argentina lo inteligente hubiera sido hacer un borrón y cuenta nueva y realmente diseñar la ruta de nuestros ríos a favor de la Argentina y de los argentinos. Lamentablemente el Decreto 949 lo que hace es básicamente ratificar el modelo de los ‘90 y continuarlo de cara al futuro.

D. L.: Con relación a lo que estás explicando muy bien me gustaría que nos expliques el tema de la importancia del Canal de Punta Indio y el perjuicio que le ocasionaría a nuestro país y sobre todo a nuestros puertos seguir siendo dependientes del puerto de Uruguay.

H. T.: Hay que tener en cuenta que Macri en su gobierno tomó decisiones que realmente ameritarían una investigación todavía mucho más grave que la deuda externa, porque entregó a la Argentina en dos decisiones que ningún gobierno se hubiera animado a tomar. Nadie hizo lo que hizo Macri que fue por un lado autorizar al Canal Profundo Montevideo que lo entroniza no solamente como el Puerto central de la Cuenca del Plata sino de todo el Atlántico Sur. Obliga a todos los buques que ingresan o egresan de la Argentina a pasar por Montevideo. Y por otro lado entrega un impresionante monto económico a Uruguay para que crezca a expensas de la economía argentina.

Hasta la década de los ‘90 Montevideo era un pequeño puerto acorde al producto bruto uruguayo. Después de los ‘90 se convirtió en un megapuerto que no solamente se quedó con todo el negocio de la Cuenca del Plata sino que a su vez se constituyó en la base operativa de toda la pesca ilegal y la ocupación de Malvinas. Realmente ha sido muy grave el rol que ha tenido esa entrega al puerto de Montevideo en cuanto a la pérdida de soberanía.

Como si esto fuera poco también autorizó el dragado del Canal Paraná Bravo que es un canal que en ninguna carga argentina se usa y que solamente es la unión del Mato Grosso del Sur con Uruguay. O sea que la Argentina le pone gratis el puente de oro para que pueda salir esa enorme cantidad de producción por barcazas paraguayas que terminan saliendo por puertos uruguayos.

Hoy lamentablemente el decreto 949 lo que hace es ratificar que la Argentina va a quedar como un furgón de cola, ya no solamente del puerto de Montevideo sino también con el puerto de Nueva Palmira, con lo cual la Argentina y los productores argentinos vamos a quedar extremadamente debilitados.

Marcelo Brizuela: Horacio en tu concepto ¿por qué se firma un decreto de esta naturaleza?

H. T..: Yo creo que es extremadamente gravoso y por eso se firma el día que muere Maradona y se lo publica el día del sepelio. Se esperó la oportunidad, yo estoy convencido que el 949 no fue escrito en la Argentina y por otro lado estoy convencido que si hubiera ganado Macri se hubiera firmado igual. Lamentablemente Argentina está en una situación tan miserable que los intereses centrales pueden infiltrar ministros que están a favor de esos intereses. Por eso digo que el actual ministro de Transporte de la Nación, Mario Meoni es Macri, y Macri es Menem.

Se dice que a la Argentina le faltan políticas de Estado en defensa de sus intereses. Lo que sí parece que hay contra políticas de Estado, es decir en cuanto entrega de la soberanía de nuestros ríos a partir de la década de los ’90, con alguna excepción en medidas que tomaron tanto Néstor como Cristina Kirchner que fueron revolucionarios en términos de vocación de cambiar este statu quo tan miserable que tenemos.

Hoy asistimos a una continuidad de políticas de entrega. Es decir, lo que hace Alberto Fernández ahora es cerrar el ciclo de la gran entrega que hizo Macri. Es un jaque mate en dos jugadas, el primer movimiento lo hace Macri y el remate lo hace Fernández. Y yo no sé si Fernández tomó conciencia.

El cree que se concesiona la hidrovía. La hidrovía nunca fue concesionada, la hidrovía nunca fue privatizada porque la hidrovía no existe, es un conglomerado de ríos internacionales. Lo único que tenemos concesionado es la vía troncal de navegación que nace en Rosario y termina en Montevideo que es una vía navegable totalmente Argentina que nada tiene que ver con la hidrovía porque el tratado de hidrovía termina en Nueva Palmira y estamos hablando del Río de La Plata. El presidente cree que habla del Río Paraná y está confundido.

Es muy probable que esté engañado, está mal asesorado y ha tomado una decisión extremadamente equivocada. Yo pensé que cuando se explicó la cuestión, yo personalmente escribí artículos que entiendo que le llegaron al Presidente diciéndole que estaba equivocado, que había sido engañado, que no estaba en juego la hidrovía, que lo que se estaba por concesionar era el Río de la Plata y la vía troncal de navegación, pensé que iba a rectificar e iba a corregir. Sin embardo en el discurso de ayer lamentablemente volvió a ratificar su error y a consolidarlo como una decisión. O no sabe o no quiere o no puede.

D. L.: Sabemos también por ejemplo que hay 5.000 barcos que vienen a la Argentina y que más allá de las demoras y todo lo demás obviamente tributan en Uruguay. Te escuché decir que a partir de ese decreto, para realizar sus actividades en nuestro sur el Almirante Irizar tendría que pasar, justamente, por la Aduana de Uruguay.

H. T.: Este decreto 949 lo que hace es congelar una situación miserable heredada para esta vía troncal. Hay dos cuestiones básicas a resaltar, una es la parte económica, es decir el hecho de que esos 5.000 barcos tengan una espera frente a Montevideo de alrededor de 7 u 8 días porque ese canal es muy largo, es muy peligroso y es muy caro de mantener. Esos barcos dejan en Montevideo entre 200 y 250 millones de dólares cuando deberían dejarlos en Argentina. Más allá de que la Argentina por este modelo colonial que sufrimos pierde arriba de los 5 mil millones de dólares por año.

Pero sacando el tema económico está el tema de la soberanía, es decir ningún país entrega la salida al mar. Por ejemplo si hacemos una simulación de un viaje del rompehielos Almirante Irizar desde Buenos Aires a la Antártida, debería naturalmente salir proa al sur por el Río de la Plata por canales argentinos, como el canal de Magdalena, pero este tan curioso canal del Indio nos obliga a navegar al norte y pasar primero por Montevideo

Por otro lado cuando los buques navegan por esos canales tan estrechos y tan complejos hacia Montevideo van guiados por prácticos argentinos que conocen el canal del Indio. Y una vez que llegan ahí los tiene que ir a buscar una lancha uruguaya con patrón uruguayo, con lo que dependemos de un tercer país para que autorice la operación de nuestros prácticos. Eso en tiempos de paz. En tiempos de conflicto un país nos atraviesa un barco frente a la isla de Flores y nos cierran la salida al mar.

O sea que desde el punto de vista militar, del punto de vista soberanía y del punto de vista económico este canal convierte prácticamente a la Argentina en un país mediterráneo siendo un país con las costas marítimas más grandes del mundo.

M B.: Cuando vos decís que este Decreto obliga a salir proa al norte por el Canal del Indio y no por el de Magdalena, esa obligación ¿es una obligación jurídica o es una obligación física?

H. T.: El Canal Magdalena que fue creado en el gobierno de Kirchner, cuando nosotros éramos Secretario de Puertos fue habilitado con sus profundidades naturales porque fue saboteada su profundización en la última parte de ese gobierno, con lo que hoy tiene solamente 15 o 20 pies mientras el canal del Indio tiene 34 pies. Lo que hay que hacer es canalizarlo para que los barcos argentinos puedan salir por un canal argentino y no se vean obligados a salir por un canal extranjero, antinatural y antieconómico.

M. B.: La existencia de este Decreto ¿impide la culminación de las obras de dragado, de profundización del Canal Magdalena?

H. T.: El Canal Magdalena ha sido saboteado históricamente y fundamentalmente por el gobierno de Macri que no sólo interrumpió las obras de profundización sino que autorizó el Canal de Montevideo además del del Paraná Bravo. Ahora el tema es que el decreto 949 minimiza el Canal Magdalena, lo pone como otros canales como si fueran hipotéticos pero ratifica en forma explícita la boya 239 que es la que está frente a Montevideo, o sea que autoriza al Ministro Mario Meoni a licitar o a concesionar el kilómetro 239, y que “eventualmente” se haga el Magdalena.

Si Macri hubiera firmado ese decreto ni siquiera hubiera citado ese canal. Este gobierno frente a las protestas tuvo que hacer algún tipo de concesión y colocó como si fuera una limosna el artículo 2 que eventualmente habla del canal de Magdalena.

Yo me acuerdo cuando el Intendente de San Isidro, Melchor Posee, ya fallecido, cuando era Intendente de San Isidro y se oponía en la década del ‘90 a la famosa Panamericana de Macri. Se oponía a que las rutas sean concesionadas y privatizadas. Entonces se encadenó a la obra, una actitud bastante simpática y que yo la reconozco. Pasó que para convencerlo lo conformaron con la Colectora. La Colectora de la Panamericana existe por Posse. No logró evitar la privatización pero se llevó como premio consuelo la Colectora y yo la verdad cuando tomo la Colectora le agradezco a Posse porque si no fuera por él no hubiera existido.

Entonces yo digo qué quizá el Magdalena es una especie de Colectora. Pero en realidad creo que es peor, creo que es una trampa porque inmediatamente la pusieron en manos de una Comisión Ejecutora hecha por el Puerto de Buenos Aires que es en el enemigo número uno del Canal Magdalena, porque el Puerto de Buenos Aires en realidad no es un puerto autónomo. El proyecto del Puerto de Buenos Aires es que se mantenga como furgón de cola de Montevideo con lo cual necesita el Canal de Punta Indio.

Una cosa es un Argentina soberana con puertos y canales soberanos y la otra es una Argentina de rodillas con un Puerto de Buenos Aires que es un alimentador de un puerto extranjero como Montevideo. Esos son los dos proyectos que están en pugna.

Las multinacionales quieren que la Argentina tenga que sí o sí salir por el puerto de La Palmira o por el de Montevideo y muchos de nosotros creemos que la Argentina es un país muy importante que de ninguna manera puede ceder la soberanía portuaria.

Con lo cual yo creo que no van a hacer el Magdalena, que van a cajonear el tema en una comisión. Mienten cuando dicen que hay que hacer estudios cuando todos los estudios del Magdalena están hechos, mienten cuando dice que falta un estudio de impacto ambiental porque ya está hecho. Y curiosamente toda la vía troncal de navegación de la década del ‘90 estuvo durante 25 años y nunca jamás se hizo un estudio de impacto ambiental. De hecho el dragado que se hizo en el Canal Troncal que se privatizó, es un estrago ambiental. Cuando hagan un estudio ambiental van a aparecer los desastres que ha ocasionado ese dragado sin ningún tipo de previsión ambiental. Y curiosamente aquello que nunca tuvo un estudio de impacto ambiental se va a poder licitar en 30 días.

Y el Canal que está todo terminado, con todas las aprobaciones de autoridades dice que no lo van a hacer, o no lo pueden hacer antes de Octubre. Yo creo que lo han mandado a Octubre para que después de las elecciones lo manden a vía muerta. Mi posición es muy ácida, muy pesimista. Hay otros que no, que creen que el Magdalena va a salir como una especie de premio consuelo y así estamos. Lo que sí está seguro es que con el decreto 949 lo que ha hecho el Presidente es ratificar que la Argentina va a continuar con el modelo privatizador y entreguista de la década del ’90.

M B.: Muchos sostienen que es necesario que el sector portuario sea privatizado.

H. T.: Absolutamente no. Por ejemplo tomemos un país “casi comunista” como Estados Unidos. ¿Cómo trata ese país “casi comunista” sus ríos? Especialmente el Río Misisipi y el Misuri que no solamente es una columna vertebral económica por la que pasa el 40% del Producto Bruto de Estados Unidos, que es uno de los más grandes del mundo. La nacionalidad de los Estados Unidos de Norteamérica se construyó a la luz de las luchas por el control del Río Misisipi. Es decir que hubo una guerra civil en Estados Unidos para definir al servicio de quién se iban a poner esos ríos. Si iban a ponerlos al servicio de las producciones primarias para exportar el algodón o se iban a usar los ríos para generar el desarrollo industrial del Norte. Afortunadamente para los estadounidenses ganó el Norte industrialista, acá ganó el Sur, ganó Caseros, ganaron los algodoneros. Pero lo cierto es que en Estados Unidos constitucionalmente, por una enmienda, los ríos los diseña y los draga el Ejército.

No pone una draga nadie que no sea el Cuerpo de Ingenieros del Ejército. Yo no te diría llegar a un modelo tan “marxista” como los Estados Unidos pero algo más intermedio donde el Estado pueda tener una agencia para asignar recursos y decidir qué es lo que conviene en relación al canal de Magdalena, o en relación a profundizar el Riacho Barranqueras, o habilitar el Puerto de Santa Fe, o el Puerto San Pedro que están todos prácticamente inhabilitados por falta de dragado. Lo único que se draga es el Puerto de Renova o el Puerto de Cargill en San Martín. Entonces están haciendo un dragado dirigido a negocios privados cuando el sistema fluvial argentino es bien extenso.

Por eso digo que cuando el Presidente dijo que iba a armar una empresa estatal todos lo vimos con mucha esperanza, pero alcanzaron un par de tapas de Clarín con una crítica de la Bolsa de Cereales de Rosario para que reculara en chancletas.

D. L.: Horacio ¿hubo alguna política que interprete por parte del Estado la totalidad del territorio marítimo y terrestre con una visión estratégica y geopolítica? Este sería el momento ideal porque este año se vencen todas las concesiones de los puertos. Es una oportunidad magistral como para realmente enderezar el barco y en definitiva tener una visión más soberana y políticamente independiente.

H. T.: Me gusta estudiar todo este tema de la evolución histórica, política, económica y social de nuestros ríos. Por supuesto que el conflicto es histórico, tenemos que empezar a partir de la Vuelta de Obligado y la Batalla de Caseros. Pero más acá obviamente el primer gran plan que interpretaba geopolíticamente a toda la estructura que yo llamo el Complejo Marítimo Argentino que está compuesto por sus puertos, por sus vías navegables, por sus flotas de banderas nacionales y por sus astilleros fue el Plan Quinquenal del año ’47, ahí estaba totalmente desarrollado en todas sus facetas toda la interpretación por un lado geopolítica y después instrumental, cómo se instrumentaban, cómo se navegaba, cómo se reconstruía la flota de bandera, cómo se instalaban los astilleros, cómo se desarrollaba una estructura portuaria nacional, etc., etc., etc.. Eso muere con el ’55, naufraga y después queda prácticamente a la deriva como mal menor y utilizado secundariamente.

Hay un intento muy embrionario en el frondizismo, pero fue más que nada dirigido a la parte energética y después vino la otra gran reformulación, en el año ‘73 con el Tratado del Río de la Plata y con la incorporación de la concepción de la vinculación de la estructura de los ríos con Malvinas y el Atlántico Sur.

Perón tenía claro que tenía que resolver primero un conflicto muy grave que había con el Uruguay en el Río de la Plata, porque hay que considerar que hasta el año ‘73 nosotros teníamos una relación muy tensa con el Uruguay por el conflicto limítrofe con el Río de la Plata, y a partir de ahí lanzarse a una recuperación de la soberanía una vez resuelto el tema del Río de la Plata. Perón tenía muy claro que el Río de la Plata fue, es, y será siempre la llave estratégica del Atlántico Sur. El que controla el Río de la Plata controla el Atlántico Sur. Lamentablemente el primero de julio del ’74 nos sorprende su muerte y a partir de ahí empieza la noche negra que no ha terminado.

Y después cuando empieza la democracia, el presidente Alfonsín no retoma una visión geopolítica. Lamentablemente vinculó con la Marina de Guerra y con la dictadura todo aquello que estaba relacionado con el mar y con los buques y astilleros.

Después llegamos al menemismo que fue para mí sinceramente la entrega de todo el patrimonio social de la Argentina y terminamos con algo tan trágico como el Pacto de Olivos. El Pacto de Olivos tuvo como un hijo putativo la concesión. Una de las condiciones que puso Alfonsín para aprobar la continuidad de un segundo mandato de Menem fue que le contraten el dragado del río a su amigo Gabriel Romero. Y así estamos con este cáncer desde ese año. O sea que nació de la corrupción, es una corrupción política y así estamos como todo lo que mal nace, mal acaba.

Y algunos pensamos que Alberto Fernández tenía la gran oportunidad para volver a relanzar un modelo de desarrollo quinquenal o cuatrienal de nuestro patrimonio marítimo y fluvial, e iniciar una etapa de recuperación. Pero lamentablemente se inclinó por ratificar lo actuado y profundizar el modelo del menemismo y de Macri.

Es muy importante que se sepa que no solamente Macri endeudó el país sino que entregó el Paraná Bravo y el Canal de Montevideo. Yo lo clasifico como una lisa y llana traición a la Patria y que es todavía más importantes que la propia deuda externa. O sea que también creo que el Presidente debería investigar la gestión de Macri en la entrega de estos ríos.


Audio completo de la entrevista:

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